Ana Isabel convive con EPOC severo, hipertensión pulmonar y disnea desde hace años. Aún así, cuando habla de investigación clínica, lo hace con esperanza, determinación y una enorme fuerza vital. Lo que comenzó con una publicación en Facebook terminó convirtiéndose en una experiencia transformadora que, según cuenta ella misma, le ha ayudado no solo a reducir sus ingresos hospitalarios, sino también a mantener viva la ilusión de seguir adelante.
Ana Isabel ha participado ya en dos ensayos clínicos relacionados con la EPOC. Hoy comparte con nosotros cómo ha sido su experiencia dentro de la investigación y por qué sigue confiando plenamente en ella.
Descubriendo los ensayos clínicos a través de las redes sociales
Ana Isabel llegó a ellos por casualidad, navegando en redes sociales.
Tal y como nos cuenta, vio una publicación sobre un ensayo para EPOC y decidió completar el cuestionario para comprobar si su perfil era el indicado para participar. Poco después recibió una llamada del equipo médico y comenzó así su primera experiencia en investigación clínica.
En aquel momento, su situación de salud era complicada. Los ingresos hospitalarios eran frecuentes y su día a día estaba completamente condicionado por la enfermedad.
Hay días que puedo salir a la calle y andar un poco, y otros días que no puedo salir siquiera. Tengo mucha asfixia, muchos dolores...pero intento seguir con mi vida
Ana Isabel, participante en ensayos clínicos de EPOC
A pesar de todo, Ana Isabel intenta mantenerse activa. Vive sola, se encarga de su casa y procura conservar la independencia que siempre ha tenido. Sin embargo, reconoce que la enfermedad ha cambiado por completo su vida.
Una enfermedad que afecta cada aspecto de la vida
Durante años, los ingresos hospitalarios fueron constantes. Entre 2024 y 2025 llegó a ingresas prácticamente cada mes y medio debido a las exacerbaciones y complicaciones respiratorias.
Sin embargo, desde que comenzó a participar en ensayos clínicos, algo empezó a cambiar. Aunque reconoce que los tratamientos no han supuesto una mejoría radical inmediata, sí siente pequeños avances que para ella son enormemente importantes.
A partir de que empecé a participar en los ensayos clínicos o experimentos, como yo los llamo, los ingresos han ido disminuyendo. Voy poquito a poco, pero noto algo mejor. Y eso ya es mucho.
Ana Isabel, participante en ensayos clínicos de EPOC
Participar en investigación: esperanza, acompañamiento y confianza
Ana Isabel ha participado ya en dos ensayos clínicos. El primero duró un año y el segundo continúa actualmente.
Durante los estudios, el seguimiento médico ha sido constante: espirometrías, electrocardiogramas, revisiones periódicas y tratamientos diarios supervisados por el equipo investigador.
Pero si hay algo que destaca especialmente es el trato humano recibido.
Me siento muy acompañada. Hay muchísimo contacto directo con el equipo y están pendientes de mí constantemente. Tengo muchísima confianza con el médico y las enfermera. Son personas muy profesionales, pero también muy humanas, a veces hasta nos reímos juntos.
Ana Isabel, participante en ensayos clínicos de EPOC
Además, el ensayo incluye un seguimiento continuo de sus síntomas a través de un dispositivo donde registra diariamente cómo se encuentra. Si el equipo detecta cualquier anomalía, se ponen rápidamente en contacto con ella.
Para Ana Isabel, este acompañamiento ha sido una de las partes más positivas de toda la experiencia
«Sin investigación no somos nada»
Mientras muchas personas sienten miedo o incertidumbre ante la idea de participar en un ensayo clínico, Ana Isabel asegura que ella sintió exactamente lo contrario: «cuando me hablaron del ensayo, yo estaba súper contenta».
Su confianza en la investigación nace tanto de su propia experiencia como de su manera de entender la vida. A sus 68 años, asegura que todavía le quedan muchas cosas por hacer.
Esa fuerza vital es precisamente la que le impulsa a seguir participando en estudios clínicos. Para ella, formar parte de la investigación no solo representa una oportunidad personal, sino también una forma de ayudar a otras personas con enfermedades similares.
Todo lo que existe hoy en la medicina es gracias a los ensayos clínicos. Si no lo probamos, nunca lo sabremos.
Ana Isabel, participante en ensayos clínicos de EPOC
Durante la entrevista, Ana Isabel reflexiona también sobre uno de los grandes temores que todavía existen alrededor de la investigación clínica: el miedo a ser «un conejillo de indias». Ella lo tiene claro, como nos dice «Las personas que están indecisas no deberían tener miedo. Un ensayo clínico no te va a matar».
Reconoce que no todos los tratamientos funcionan igual para todas las personas y que, como cualquier tratamiento médico, pueden existir efectos secundarios. Sin embargo, insiste en que los avances médicos solo son posibles gracias a quienes deciden participar.
Mirando el futuro con esperanza
Actualmente, Ana Isabel continúa participando en su segundo ensayo clínico. Aún le quedan varios meses de seguimiento, pero afronta cada visita con ilusión.
De hecho, espera con ganas cada nueva dosis del tratamiento.
Estoy deseando que llegue el mes siguiente porque pienso: a ver si esta vez me encuentro otro poquito mejor. De hecho, ojalá lleguen más tratamientos, más investigación y más oportunidades para personas como yo.
Ana Isabel, participante en ensayos clínicos de EPOC
Aunque su enfermedad sigue siendo delicada y existe incluso la posibilidad de un futuro trasplante pulmonar, Ana Isabel no pierde la esperanza de que la investigación siga avanzando.
Una historia de valentía y confianza en la investigación
La historia de Ana Isabel refleja la realidad de muchas personas que conviven con enfermedades respiratorias crónicas y que encuentran en la investigación clínica una oportunidad para seguir adelante.
En su caso, participar en ensayos clínicos no solo ha supuesto un seguimiento médico cercano y una reducción de ingresos hospitalarios, sino también una fuente constante de esperanza.
En la Comunidad de Investigación seguimos trabajando para acercar los ensayos clínicos a personas que, como Ana Isabel, quieren seguir luchando, ayudando a otros y formando parte del avance de la medicina.
Descubre nuestro ensayo clínico disponible sobre la EPOC, y comprueba si tu perfil es el indicado para participar:
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